"No es culpa mía que el uso haya reblandecido los adjetivos, que las palabras se hayan hecho débiles, o que los oídos se hayan puesto duros a ellas.
Pero donde yo digo amor, digo todo lo que es amor."
Te dejaré en paz, adiós mesajitos absurdos. Soy una ridícula, ridícula, bastante ridícula.
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